miércoles, 17 de diciembre de 2014

2 MODELOS DE VENTA DE ALIMENTOS, UN MISMO RETO PARA EL PRODUCTOR (Parte 1)




¿Está la industria alimenticia preparada para diferenciarse y sortear la llegada de estas grandes cadenas? 


¿Las industrias locales han fortalecido sus canales de comunicación con el consumidor locales fomentando la apuesta por la compra de productos locales?


Hoy tuve la oportunidad de visitar Pricesmart, el supermercado de compras por membresía más famoso del mundo, con presencia en Estados unidos y en varios países de centro y sur América, quien recientemente abrió sus puertas en Medellín y ya cuenta con 6 locales en Colombia.

Debo confesar que, hace varios días no transitaba por el sector de la ciudad donde está ubicada la tienda y me sorprendió encontrarme con varios cambios viales y de paisajismo, todo para albergarla.

Es de grandes proporciones; muchos parqueaderos; suficiente personal de servicio y apoyo para guiarte pero, como siempre, se peca en el área de acceso al local pues es estrecho para pasar con el carro de mercado y más aún cuando debes mostrar tu membresía. Sorteado este impase, cautiva la cantidad y variedad de productos ofertados pero me concentraré en los productos alimenticios que son los que nos conciernen aquí.

Estratégicamente están ubicados al entrar a la tienda. Cada hora podrás encontrar degustaciones de los productos y su propuesta diferencial es el tamaño o presentación  de los mismos,  siendo ésta, en mi opinión, una de las razones por las cuales el consumidor la visita.

Todos los productos alimenticios vienen en presentaciones poco usuales para el consumidor paisa vs los productos ofertados en supermercados y/o tiendas de barrio. 2 lt de leche, queso para untar de 1000gr, aceite de oliva 2lt, entre otra infinidad de productos.

Si bien Makro (tienda supermayorista especializada en dar servicio a diferentes instituciones, como restaurantes, casinos e industrias), también incluye en su oferta dichas presentaciones y/o productos, fue quizás, la forma de llegarle al consumidor y el momento social, económico y cultural que travesaba la cuidad, lo que hizo de ésta una opción sólo para aquellos con negocios o tiendas al por menor. Actualmente cualquier persona puede visitar y adquirir sus productos en Makro afiliándose.

Es, entonces, con la llegada de Pricesmart y con la permanencia de Makro en el mercado local, lo que nos evidencia sutiles pero sustanciales cambios que ha sufrido el consumidor local a la hora de adquirir sus productos alimenticios.
Los productos importando siempre serán un atractivo para el consumidor quien quiere ampliar su propuesta gastronómica o dejarse deleitar por esos productos que son tendencia global  y que, gracias a los medios masivos de comunicación, está actualizado y demanda por ellos.

De nuevo en la tienda Pricesmart, recorriendo sus anaqueles y observando los productos y las preferencias de los consumidores según sus carritos de mercado, pensaba en los grandes retos que hora enfrentan las empresas nacionales de alimentos a todas las escalas.
Son muchas las opiniones con respecto a la llegada de estas ‘’grandes cadenas’’ al país y su afectación a la economía local pero también es cierto que muchos productos locales están fabricando productos específicos para ésta tienda influyendo en su potencial de crecimiento o estandarización de procesos pues es una de las exigencias para ser sus proveedores.


Por otro lado, también me planteo sobre los cambios que ha tenido el consumidor paisa pues ahora compra productos en presentaciones más grandes. ¿A qué se debe este fenómeno? ¿Es un asunto de temporada (festividades decembrinas y vacaciones) o realmente hay una mayor economía detrás de estas presentaciones?


Dejaré abiertas estas inquietudes e intentaré resolverlas indagando un poco con los productores y consumidores locales para saber el porqué de este fenómeno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario